TESTIMONIOS RECIENTES

Un sueño hecho realidad…Maybi Chávez.

Todo empezó hace como ocho años aproximadamente. Un día fui a mi consulta ginecológica por haber presentado un fuerte dolor en la parte pélvica, cuando la doctora, quien me chequeó en ese momento a través de un eco transvaginal, me comenta que veía quistes en los ovarios y lo más probable es que tenga que someterme a una cirugía porque con tratamiento medicinal no van a desaparecer; eran muy grandes.

Ese día empezó mi calvario, me sentía desorientada, muy mal, sobre todo cuando mencionó la palabra quirófano. Me dio miedo y a la vez desesperación. Desde ese momento comenzó el recorrido en distintos hospitales y clínicas. En el transcurrir de todo este tiempo, me sometí a dos intervenciones quirúrgicas por endometriosis y quistes en los ovarios, infinidades de tratamientos, exámenes de sangre, histeroscopias, histerosalpingografías. A mi esposo también le tocó realizarse exámenes de sangre, espermatograma, perfil andrológico, etc., todos salían bien y sin embargo, no dieron el resultado que se esperaba.

Se lee fácil pero ese tiempo fue aterrador, sin esperanzas, porque hasta no hace mucho leían mis antecedentes y arrugaban la cara. Recuerdo que un doctor vio mis estudios, me los devolvió y me dijo: “No hija, aquí ya no hay nada que hacer, tienes que recurrir a un especialista en fertilidad porque tienes las trompas obstruidas (Hidrosalping) y así es muy difícil quedar embarazada de forma natural. Tienes que recurrir a la reproducción asistida”. Ese día lloré hasta más no poder, es desesperante, pero seguí intentando, nunca desistí, busqué otras opiniones.

Llegó un momento en que me dio miedo ir al ginecólogo, sientes que no hay salida en medio de tanta incertidumbre, tanto así que llegué a proponerle a mi esposo que nos separáramos. Me sentí egoísta porque él podía tener su familia pero estando a mi lado no lo iba a lograr. Gracias al señor no lo hizo. Así que me armé de valor y tomé mis estudios otra vez. Fui a ver al Dr. Walker Moratorio, quien revisó mis estudios y me recomendó consultarme con el Dr. Luis Burgos especialista en fertilidad.

El Dr. Burgos me explicó que por mi diagnóstico, me correspondía el método de Fertilización in Vitro, pero, debido a que presentaba Hidrosalpinx (trompa obstruida y llena de líquido) fue necesario realizar una cirugía previa, basada en la colocación de un dispositivo dentro de la trompa por vía histeroscópica (instrumento que se introduce dentro del útero para examinar la cavidad uterina), con el objeto de evitar que el líquido contenido en el hidrosalpinx drenara hacia la cavidad uterina, ya que esto causaría una gran toxicidad en el sitio donde se colocarían los embriones. Esta operación fue exitosa. Luego solamente esperaba para que me hicieran la estimulación ovárica.

Fueron meses de espera porque mi cuerpo no respondía al tratamiento hormonal al que estaba sometida; esperamos la desintoxicación de mi cuerpo para que mi menstruación bajara de forma natural; tuve secciones psicológicas y en el transcurrir de esos meses sentía que las puertas se me cerraban. Es desesperante, pero nunca me di por vencida. En diciembre del 2009 me sometí al procedimiento, fue una experiencia única e inolvidable el ver cómo colocaban los embriones en mi útero. Sentí una tranquilidad increíble, más aún con la emoción y alegría que recibía de parte del Dr. Burgos y su equipo de trabajo (Adriana, Freddy, Eddy. De verdad muchas gracias por su paciencia y perseverancia GENESIS .

En enero de 2010 me realicé la prueba de embarazo y la ansiedad era inmensa, no podía esperar. Mi esposo se acercó conmigo hasta el laboratorio y retiramos juntos el examen. Al ver la palabra POSITIVO no sabía si llorar, gritar o correr. Fueron muchas emociones juntas. Mi esposo y yo lloramos al saber que Dios escuchó nuestras suplicas después de tantos años de angustia, desesperanzas, tristezas, ansiedad, etc., etc., etc. Me parece mentira que en estos momentos, gracias al Señor y al Dr. Burgos, tenga varias semanas de embarazo.

… Nunca dudes cuando Dios demore en darte lo que tanto le has pedido, el sólo pone a prueba tu paciencia y tu fe, porque las espinas de hoy, serán las rosas del mañana….

“Nuestra esperanza ahora se llama Ángel Humberto”, Lilia Franco.

Para nosotras las mujeres es una tarea frustrante no poder quedar embarazadas cuando lo deseamos, haciendo muchos esfuerzos intentado conseguir el hijo añorado sin resultado alguno, mirando con nostalgia como otras parejas tienen hijos y a veces ni siquiera los han planificado. Amigos te relatan sus historias, te dan consejos bienintencionados, intentas con tratamientos naturales, médicos, exámenes y cuando llega el fin de mes: “tener el periodo otra vez. Desilusionada esperas el próximo mes para volverlo a intentar.

Mi esposo y yo, teníamos más de 5 años de casados; llegó un momento en que anhelábamos la responsabilidad de un hijo, ya que nos sentíamos en condiciones estables en el terreno afectivo y profesional, pero el tiempo pasaba y ese hijo no llegaba. Pasado el año sin lograr el embarazo, cambiamos de profesional, el cual nos indicó hacernos unos exámenes básicos (hormonales, de sangre, espermatogramas, entre otros), detectándose un problema en mi esposo para poder concebir. Esa causa nos desestabilizó muchísimo, ocasionándonos desilusión y desanimo ante tal información, la cual nos hizo desviar el tema del bebé durante dos años más.

Los intentos continuaban y, después de haber pasado más de dos años en intentos fallidos, unos amigos nos recomendaron al Dr. Luis Burgos, especialista en fertilidad, el cual había tenido mucho éxito con otras parejas. En la primera consulta se nos indicó realizarnos una serie de exámenes, el cual nos ayudaría a detectar la causa raíz de nuestro problema de fertilidad. No fue fácil... sobre todo porque vivimos en el estado Aragua y todos los trámites fueron en Caracas. Había diversos problemas tanto en mi esposo como en mí, que no permitirían la concepción de manera natural ni mucho menos rápida. La decisión final: un ICSI (Inyección Intracitoplasmatica de Espermatozoides). Nos costó aceptarlo y asumir que era una de las pocas alternativas más seguras y rápidas para tener nuestro bebé. Casi un año más tarde, y después de darnos cuenta lo valiosa que es la vida, lo aceptamos y asumimos, sometiéndonos así al proceso.

Siempre pensamos que concebir es un acto inspirado en el amor, dios, y la fe de dos personas, sin embargo, ahora se incorporaban muchos otros elementos, tales como inyecciones, óvulos, pastillas, y ganas para que todo resultara como lo estábamos planificando, el control inter diario para chequear el desarrollo del tratamiento, hasta que por fin llegó el día de la aspiración, y seguidamente ver como una sola célula después de la fecundación pueda comenzar a dividirse en muchas partes. Afortunadamente Genesis cuenta con un equipo de trabajo multidisciplinario muy profesional donde te inspiran confianza y seguridad en el tratamiento, además del cariño, atención y orientación necesaria para complementar todo el proceso. Luego de realizar la transferencia solo rezábamos y pedíamos a Dios su implante en el útero, y esperar su desarrollo normal. Al pasar los días, (ya no recuerdo cuantos porque para mi fueron interminables) llegó el momento: La prueba final: Una examen de Embarazo, (horas largas para la entrega del resultado) hoja donde esta escrita una sola palabra que cambia tu vida, por completo para siempre; si POSITIVO”.

Sé que el Dr. Burgos ha quedado definitivamente incorporado a la biografía de nuestra familia, la cual ayudó a formar. De ahora en lo sucesivo, alegrías, risas y ganas de encontrarlo cada vez que el milagro de la vida se repita.

“Al principio lo veía como una misión imposible” / Yisel Marín, 40 años.

Yisel Marín llevaba tres años deseando salir en estado, a pesar de haber sido madre en tres oportunidades anteriores; “yo cuando era más joven nunca tuve problemas en concebir, mi hija menor tiene 19 años”. Luego de separarse del padre de éstos, y rehacer su vida con su actual pareja, decidieron tener un bebé, acto que se le dificultaba y decidió consultar a un especialista. “Después de varios intentos fui al revisarme y me diagnosticaron Fibromatosis(*), posteriormente me tuve que operar”. Luego de la cirugía, Yisel continuó insistiendo, incluso, llegó a tomar medicamentos orales para lograr su sueño. Sin embargo, narra que un día “tomé la decisión de recurrir a Genesis, gracias al consejo de una doctora que me lo recomendó, ya que ella había tenido a su hijo mediante un método de reproducción asistido que le hicieron en ese centro”. Luego de los debidos análisis, “me hicieron una Fertilización in Vitro y gracias a dios en el primer intento quedé embarazada; tengo fecha de parto para agosto del 2009”.

(*)Patología tumoral benigna más frecuente del aparato genital femenino, se produce por acción del estrógeno (hormona femenina), el cual produce proliferación del músculo liso uterino y formación de tumores musculares llamados miomas o fibromas, que pueden crecer hacia la cavidad uterina o hacia la cavidad abdominal, de tamaño variable.

“Tenía casi 19 años sin dar a luz” /Jennifer Durán, 36 años

A pesar de haber sido madre hace 18 años, Jennifer Durán tenía tiempo intentando tener un hijo con su actual pareja. Cuenta que en noviembre de 2007 dejó de utilizar las inyecciones como método anticonceptivo, sin embargo, no lograba concebir. “En marzo del 2008 asistí a un médico que conocía desde hace años, aparentemente él trataba la infertilidad y me sometí a un tratamiento muy costoso; en ese periodo el doctor me mandó a hacer un par de exámenes, incluyendo unas placas para ver cómo estaban mis trompas; luego de ver el resultado indicó que yo no tenia ningún problema”. Jennifer siguió intentando, pero cuenta: “Un día tiré la toalla, me dije a mí misma, yo no invierto más en eso porque gastaba más de 2 millones de bolívares mensuales”. Así que continuó por 3 meses más teniendo relaciones sexuales sin emplear ningún método, pero no lograba quedar en estado.

Afortunadamente el interés de esta pareja por traer al mundo un bebé pudo más que cualquier negativa. “Yo misma decidí meterme en internet y averiguar; así fue como encontré al Doctor Burgos, pedí mi cita, fui y le llevé los exámenes. El notó que tenía las trompas obstruidas y propuso hacerme una laparoscopia, pero me costaba mucho. Yo le fui sincera y le dije que no tenía dinero para operarme, así que utilizamos directamente el método de Inseminación Artificial. Satisfactoriamente el 02 de diciembre fui inseminada y pasados 15 días supimos que estaba embarazada”.


“El universo conspira para hacer realidad nuestros sueños” / Anónimo, 37 años

A principios del 2008 con 36 años de edad, ocho de casada y tres esperando quedar embarazada sin resultados, esta pareja que prefirió no revelar sus nombres, decidió buscar ayuda médica, “nos hicimos todos los exámenes y tres intentos fallidos de inseminación artificial, lo que conlleva a la desilusión y el estrés de sentirse infértil, incluso llegué a pensar que nunca lo lograría y ya me estaba dando por vencida, pero mi esposo fue un gran apoyo emocional pues las mujeres tendemos a dejarnos llevar por los sentimientos y a ponernos a llorar cuando aparece la mancha roja, pero él con su cabeza más centrada me ayudó a buscar otro grupo médico que diera con la solución”.

La paciente cuenta que esa misma noche, su esposo se puso a buscar por Internet y encontró la página de GÉNESIS donde había una serie de relatos muy similares a lo que ellos estaban viviendo, sobre experiencias de otras parejas que ya habían logrado vencer los obstáculos y tener a sus hijos. “Inmediatamente decidimos ir. En la primera cita el Dr. Burgos nos dio mucha confianza, pues viendo los exámenes que ya yo tenía dijo certeramente, que de acuerdo a mi edad y con lo que veía en las pruebas, la solución era una fertilización in Vitro y que los intentos de inseminación nunca iban a dar resultado. Lo intentamos creyendo fehacientemente en él y aunque la primera vez no resultó, nos animaron a intentarlo nuevamente y así fue, pasamos otra vez por todo el proceso, logramos tres embriones, me los colocaron y con mucha esperanza contamos los días hasta el momento en que me hicieron la prueba de embarazo y salió positivo…nunca había sentido una emoción tan grande, al fin Dios con la ayuda del equipo de Génesis, me había concedido el milagro de dar vida y ahora con mi panza grandota de más de ocho meses, es todavía increíble sentir sus movimientos, verlo en cada eco con sus cachetes redondos, sus manitos, sus piernitas y sobre todo oír latir su corazón dentro de mi...esto hace que todo el esfuerzo merezca la pena”.

Esta futura madre asegura que el camino no es fácil, sobre todo cuando el reloj biológico no ayuda, pero con la colaboración del equipo profesional de Génesis, los doctores, los biólogos, la psicólogo, el interés de las enfermeras, el avance de la ciencia y las ganas de obtener el resultado, “Dios nos escuchó y ahora estamos a la espera que dentro de 3 semanas llegue al mundo nuestro bebé, Samuel. Hay que reunir toda la fuerza anímica, económica y la fe para decidir tomar este camino pero lo importante es no desistir; inténtenlo”.


Gilberto y María…

“Somos una pareja con 5 años de casados, y desde hace 3 años, empezamos a buscar bebés, siendo nuestros deseos infructuosos, por lo que recurrimos a buscar ayuda médica. Estuvimos con diferentes especialistas y luego de habernos practicado 3 Inseminaciones Artificiales, con resultados negativos, recurrimos al consejo de una excelente amiga, madre de unas preciosas e inteligentísimas gemelas, quien nos había comentado sobre su experiencia con el Dr. Luis Burgos y su equipo denominado Genesis, un centro especializado en Fertilidad, conformado por un talento humano con una alta calidad y profesionalismo. En la primera cita se me indicó realizar una serie de exámenes, los cuales arrojaron como resultados Hipertiroidismo y Síndrome de Adherencias Pélvicas; controlada la tiroides y sometida a un procedimiento quirúrgico para la liberación de Adherencias por vía Laparoscópica; iniciamos la estimulación ovárica con relaciones programadas por 2 meses, sin obtener resultados favorables. Determinándose que era un momento histórico para nuestro matrimonio, me practicaron una Fertilización In Vitro (FIV) con resultados positivos. Actualmente estamos en nuestra 7ma semana, disfrutando esta maravillosa experiencia. Gracias a Dios ante todo, al Dr Luis Burgos y a todo su Equipo por hacer posible nuestro mayor anhelo: quedar embarazados”.
“Al fin somos la familia Morales Martínez”, Yanilet Martínez

Con Perseverancia, la ayuda de DIOS y el equipo de GENESIS logramos hacer realidad nuestro anhelado sueño. Nuestra historia comienza en 1999 tras un año de matrimonio. Una pareja joven (26 y 27 años) decidimos que era el momento de tener nuestro primer hijo. Sin embargo, pasado un poco más de un año sin usar ningún método anticonceptivo nos percatamos de que algo estaba pasando, por lo que decidimos buscar ayuda, comenzando así nuestro periplo de 10 años en el que nos vimos con cualquier cantidad de médicos. Tratándonos con relaciones dirigidas e inseminaciones sin estimulación hormonal, y posteriormente tras diagnosticarme baja producción de óvulos con estimulación hormonal. Adicionalmente a mi esposo le diagnostican un bajo conteo y movilidad de los espermatozoides originado por un varicocele bilateral, por lo que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente mejorando significativamente, razón por la cual seguimos intentando con relaciones dirigidas y posteriormente inseminaciones. Tras aumentar la frustración decidimos realizarnos una FIV en una reconocida clínica de Caracas resultando una experiencia aún más frustrante, pues mi diagnóstico -el cual yo desconocía para ese momento y que el médico negligentemente decidió omitir-- no me permitía un procedimiento como ese para el momento. En lo anterior se nos fueron aproximadamente 8 años, sin hablar de la parte económica, el desgaste físico y emocional. Por fin llegamos a las manos del doctor Gonzalo Pulido quien al evaluarme me detectó una endometriosis y un mioma pegado a la pared del útero y la trompa izquierda atrofiada por efecto de la endometriosis. Tras tratarme quirúrgicamente para remover el mioma y las adherencias y agotar todos los procedimientos previos a una Fertilización in Vitro nos refiere con el Dr. Luis Alberto Burgos, con quien estuvimos alrededor de un año evaluando nuestro caso minuciosamente hasta detectar el porqué de nuestra infertilidad. Se realizó la estimulación para un primer procedimiento que no funcionó por no responder adecuadamente a la misma, teniendo así que empezar todo de nuevo y en el transcurso de la segunda estimulación hubo que realizar previamente dos intervenciones necesarias, pues el tratamiento había ocasionado la aparición de otros quistes que debían desaparecer para realizar una segunda estimulación la cual resultó exitosa y se pudo realizar la F.I.V. Jugó un papel muy importante el apoyo psicológico que no habíamos recibido nunca antes. Finalmente ya agotados tanto física como psicológicamente y mentalizados para este nuestro último intento después de tantos años luchando por nuestro anhelado sueño, llego el momento de nuestra transferencia; asustados y temerosos como nunca, pero con todas nuestras energías positivas puestas en esto y entregados a las manos de DIOS y de nuestro medico Luis Burgos. Recibimos nuestros embriones con el mayor amor del mundo y mentalizados de que ya estábamos embarazados. El día de la prueba de embarazo recibimos la noticia más maravillosa de nuestras vidas: efectivamente ya éramos papas y hoy nuestro bebé cuenta con 1 mes y 10 días de vida pesa 5 kilos y mide 57 cm. Que tal! Y nosotros Luis y Yani somos la pareja más feliz del mundo”.
“Dios escribe recto sobre líneas torcidas”, Rosa Rodríguez

Rosa Rodríguez estuvo diez años de su vida intentando formar una familia, pasó por tres clínicas de fertilidad tratando de concebir. “Es muy duro porque se gasta muchísimo y la frustración de intentar y no quedar es terrible. Sentí en un momento que me estanqué, originalmente el problema de fertilidad era de mi esposo, pero cuando va pasando el tiempo te haces más infértil, la edad juega un papel muy importante”, explicó Rosa.

Esta mujer se casó a los 29 años de edad, estuvo un año sin utilizar métodos anticonceptivos porque quería tener bebés, al tiempo, esta pareja comenzó a preguntarse qué estaba pasando, por lo que buscaron ayuda médica y descubrieron que el esposo tenía problemas en los riñones. “Los hombres son más miedosos para hacerse operaciones, iniciamos un tratamiento, pero cuando vio que era de operación se acobardó y fue pasando el tiempo”, relató Rosa, quien además nos contó que le practicaron 6 inseminaciones artificiales, “me hacían una hoy y otra mañana, llegó el momento en el que dejé de ovular, la edad ya no me ayudaba, vendí mi carro para usar el dinero, nos ayudábamos mucho, pero cada vez que hacíamos intentos eran infructuosos”.

De tanto luchar esta mujer decidió rendirse y pensó que no podía ir contra los designios de Dios. “Si el decidió que no puedo tener bebés, no los tendré, y dije hasta aquí llegué, pero definitivamente Dios escribe recto sobre líneas torcidas”. Rosa nunca pensó que el tener un esguince en uno de sus tobillos la llevaría a conocer a una persona que marcaría su destino. Una señora de apellido Gómez, estaba sentada a su lado en el consultorio del traumatólogo, ella iba al médico porque tenía tres meses siendo madre y era tanto el amor que le tenía a su hijo que de mantenerla cargada se lesionó uno de los hombros. “En ese momento me contó que ella tuvo problemas de fertilidad y me habló del Doctor Luis Alberto Burgos, experto en fertilidad, eso me dio ánimos”, sintió que la señora Gómez la impulsó a seguir adelante.

Cuando Rosa visitó al Doctor Burgos, este observó que le habían practicado una serie de tratamientos sin tomar en cuenta que aparte de los problemas de su esposo, ella tenía síndrome de ovarios poliquísticos y miomas. “Con esa condición, no podía tener bebés, me sometieron a una operación y a un tratamiento de los ovarios para que crecieran óvulos y folículos. Luego de 8 meses logré concebir por medio de una técnica llamada in vitro. Hoy cuando vi a mi bebé fue impresionante, una cosa muy bonita, además el médico es una persona muy humana, te aseguro que si tienes un problema de fertilidad él te va a decir lo que es, en otro lugar tardarías 5 años con tratamientos y no quedarías embarazada” concluyó Rosa.


“Es el principio de algo que empecé hace 9 años”, Ma. Fernanda Rangel

“Tengo 26 años y siempre había querido tener un bebé, porque quería tener una familia, pero sabía que primero me tenía que casar, tener una vivienda, terminar de estudiar, hacer un postgrado; era como ir cumpliendo las metas que tenía de mis otros roles y cuando ya hubiera tenido eso comenzar con el rol de ser mamá. Ya como pareja estábamos más constituidos los dos y tomamos la decisión, yo lo hubiese tenido al año, pero esperé que los dos estuviéramos de acuerdo. Mi recomendación es que la decisión sea tomada en pareja, que los dos lo deseen y que no sea algo apresurado”.

Para María Fernanda Rangel, otra de las pacientes atendidas por el Doctor Luis Alberto Burgos en su clínica de Fertilidad, su mayor reto es criar a su hija para bien, “que sea una persona buena, que quiera a sus padres y dejarle lo bonito que me dio mi mamá y mi papá”. A pocas horas de haber recibido a su bebé nos comentó que era como se la había imaginado, “tranquilita, serena, así era en mi barriga”. Ella, aunque no tuvo problemas para concebir, quiso destacar la importancia de planificar su vida familiar.


“Siempre hay una esperanza”, Diana Carrillo

Dos años de su vida estuvo Diana Carrillo intentando salir embarazada; a sus 32 años tocó muchas puertas, sometiéndose a tratamientos que no funcionaron. “Consulté a un ginecólogo que me hizo tomar unas pastillas con efectos contrarios a los anticonceptivos por 6 meses y no obtuve ningún resultado, en los exámenes que me practicaron todo salía normal, pero yo no podía concebir”, relata Diana.

“La última vez que fui a ese doctor me trató malísimo, salí destruida, llorando de ese consultorio, porque me dijo que había agotado todos los métodos para que yo pudiera quedar embarazada”. En medio de esas crisis, Diana y su esposo Fernando buscaron otras alternativas porque pensaron que “siempre hay una esperanza”. Evaluando los tratamientos determinaron que eran muy costosos, sin embargo, el esposo no se rindió ante este obstáculo y para cumplir su sueño de ser padres le propuso a Diana vender su vehículo para cubrir los gastos de los tratamientos de fertilidad. Fue allí cuando encontró, navegando en Internet, a Génesis, la Clínica de Fertilidad dirigida por el Doctor, Luis Alberto Burgos, quien renovó las esperanzas de esta pareja.

Luego de someter a la paciente a una sencilla cirugía por laparoscopia, con la finalidad de corregir una obstrucción de una trompa de Falopio, dos semanas después Diana cumplió uno de sus mayores anhelos: finalmente logró quedar embarazada. Su recomendación para las féminas que aún no se animan a vivir esta experiencia es que “no esperen tanto tiempo, uno siempre está tratando de planificar, yo creo que me afectó tomar tantas pastillas anticonceptivas y me di cuenta que nunca hay un momento exacto, si tiene problemas busquen a un profesional que los ayude en todos los aspectos”.

   
   
   

“Aparentemente no había ningún trastorno…”, Eliza Plotnikov

La maternidad es una meta que las mujeres en la actualidad van postergando, antes de cumplirla prefieren graduarse, luego consolidarse como profesionales y conseguir la estabilidad emocional para formar una familia, algo que no se logra de la noche a la mañana. A sus 32 años, Eliza Plotnikov nos contó que estuvo tratando de salir embarazada a lo largo de un año. “Aparentemente no había ningún trastorno, luego de rumbear viajar y estudiar decidí quedar embarazada”, confiesa la paciente.

Dice que se siente feliz en esta nueva etapa de su vida, “mis planes eran tener un bebé antes que mi hermano menor, él ya tienen uno de 10 meses, me lleva ventaja, pero ya tengo 5 semanas”. Explicó que en la Clínica de Fertilidad Génesis el Doctor, Luis Alberto Burgos, le practicó una estimulación y una inseminación en la que existía 25% de posibilidades de éxito, esta pareja estuvo dentro de ese porcentaje y afortunadamente dieron a luz a su primer bebé.

 
“Hoy lo creo porque me veo la barriga”, María Victoria


La victoria de María llegó hace luego de más de año y medio tratando de concebir. "No fue nada traumático buscar tratamiento. Llegué a Génesis porque en principio los vi por la tele, revisé la página web, me gustaron los testimonios, me decidí y llamé."

María Victoria presentaba el "Síndrome de ovarios poliquísticos", es decir, tenía menstruaciones cada 4 ó 6 meses, eso significa que la oportunidad para embarazarse era de una vez cada 2 años, quizá cada 3. Para tratarla se le colocaron varios tratamientos médicos, pero sus ovarios no respondieron, por lo que fue sometida a una cirugía especial, una laparoscopia, donde se le realizaron unas perforaciones especiales denominadas Drilling ovárico y así se disminuyó la masa del tejido ovárico para hacerlos responder, un mes después de esa cirugía ella comenzó a tener su ciclo menstrual cada 28 días.

María Victoria y su esposo lograron quedar embarazados pero ella no lo podía creer. "En Octubre del año pasado me hice un examen y me salió positivo, pero el doctor me dijo que tuve una pérdida espontánea, o sea, no duró nada, entonces me hicieron el tratamiento, la inducción de ovulación y en noviembre me vuelvo a hacer otra prueba y otra vez me sale positivo, yo no me lo creí para nada, no quería decirle a nadie, fui al médico, me vio, y me dijo sí, ya se está formando el bebé, ya ustedes están embarazados. 3 meses después aún no creía que estaba embarazada”.

María Victoria agrega: "Por Génesis siento agradecimiento, yo vivo lejos, pero si por mí fuera daría a luz con Génesis porque en ellos confío plenamente, sé que no me va a pasar nada a mí ni a mi bebé, para mí es difícil dar a luz en Caracas, pero es en ellos en quien yo confío, a ellos se lo debo."

 
“El otro médico me decía las cosas crudas, yo solita me consolaba”, Eva María

Eva María dejó de menstruar hacía 18 meses, sin embargo, logró concebir a su primogénito. El único tratamiento al que pudo acudir fue a una donante. Según nos explica el Dr. Luis Burgos, Director de Génesis Unidad de Fertilidad, "la donante es una mujer menor de 30 años de edad, usualmente estudiante universitaria, a quien se le hacen estudios para descartar enfermedades infectocontagiosas y hereditarias. A esta donante se le hizo una estimulación ovárica, se le extrajeron los ovocitos y fueron inseminados con el semen del esposo de María Daniela. Una vez inseminados y en el laboratorio, logramos obtener embriones que fueron trasladados al útero de María Daniela, pues aunque sus ovarios ya no trabajan, su útero sí. Sin embargo, ella fue preparada con un tratamiento hormonal para adecuar el "nido" donde va a crecer el bebé."

Eva no se ahorra para nada las lágrimas que le producen recordar los 3 años y medio que tardó tratando de tener un bebé. "Es algo muy duro para mí otra vez recordar, recuerdo que cada vez que nos enterábamos de unos amigos yo ni se lo comentaba a él o viceversa, estábamos muy tensos ya." Si hay algo que ella recuerda con gran cariño es el tratamiento Psicológico que le brindaron en Génesis Fertilidad: "Yo había estado en tratamiento con otro médico, pero nunca tocó la parte psicológica, entonces me decía la cosa tan cruda que llegaba a casa aterrada, me ponía a llorar y yo solita me consolaba, pero era difícil. Entonces, cuando voy a Génesis y me dicen que tengo que ir a una psicóloga, me extrañé, porque pensé qué me va a hacer falta a mí una psicóloga, pero sí, me ayudó muchísimo, muchísimo, muchísimo. Eso para mí fue fundamental. Me trataron buenísimo, siento un agradecimiento increíble, porque la verdad yo creo que si no hubiera tocado allí, sería más duro haber tomado la decisión."

 
“No sentí esa distancia entre médico y paciente”, María José


La victoria de María llegó hace luego de más de año y medio tratando de concebir. "No fue nada traumático buscar tratamiento. Llegué a Génesis porque en principio los vi por la tele, revisé la página web, me gustaron los testimonios, me decidí y llamé."

María Victoria presentaba el "Síndrome de ovarios poliquísticos", es decir, tenía menstruaciones cada 4 ó 6 meses, eso significa que la oportunidad para embarazarse era de una vez cada 2 años, quizá cada 3. Para tratarla se le colocaron varios tratamientos médicos, pero sus ovarios no respondieron, por lo que fue sometida a una cirugía especial, una laparoscopia, donde se le realizaron unas perforaciones especiales denominadas Drilling ovárico y así se disminuyó la masa del tejido ovárico para hacerlos responder, un mes después de esa cirugía ella comenzó a tener su ciclo menstrual cada 28 días.

María Victoria y su esposo lograron quedar embarazados pero ella no lo podía creer. "En Octubre del año pasado me hice un examen y me salió positivo, pero el doctor me dijo que tuve una pérdida espontánea, o sea, no duró nada, entonces me hicieron el tratamiento, la inducción de ovulación y en noviembre me vuelvo a hacer otra prueba y otra vez me sale positivo, yo no me lo creí para nada, no quería decirle a nadie, fui al médico, me vio, y me dijo sí, ya se está formando el bebé, ya ustedes están embarazados. 3 meses después aún no creía que estaba embarazada”.

María Victoria agrega: "Por Génesis siento agradecimiento, yo vivo lejos, pero si por mí fuera daría a luz con Génesis porque en ellos confío plenamente, sé que no me va a pasar nada a mi

 
“Hoy lo creo porque me veo la barriga”, María Victoria


"Yo llegué a Génesis por otra persona que tuvo su bebé allí, que quedó embarazada y fui, un día a una consulta, fui con el doctor y no tuve chance de nada porque ya estaba en los días y me mandó a hacer los exámenes, no se qué, y todo fue rápido. Yo tenía como 4 ó 5 años tratando de quedar embarazada, tenía las trompas tapadas por adherencia por una apendicitis. Ya yo me había hecho con otro doctor una laparoscopia explorativa y me habían dicho que lo ideal es que me hiciera un in vitro, porque estaba muy complicada la adherencia”.

El Dr. Burgos, nos explica que en su caso "se procedió a hacerle una fertilización In Vitro y se le hizo una estimulación ovárica moderada. Se obtuvieron los ovocitos y fueron inseminados con el semen del esposo, se produjo la fertilización y se obtuvo un embrión que fue trasladado de la incubadora al útero de María José." Ella, quedó agradecida con Génesis. "Me parece que en Génesis hay mucha calidad humana, mucha familiaridad, porque las muchachas te tratan muy bien, uno se siente muy en familia, no se siente con tanta distancia entre médico y paciente. Ellos se involucran mucho con el paciente, realmente mi experiencia fue bastante buena porque fue rápido, en el primer intento fue positivo, quedé embarazada de trillizos, estoy feliz, me ha ido súper bien”.

Aunque muchos podrían pensar que fue una noticia explosiva para María José el tener trillizos, fue una explosión de alegría, pues ella y su esposo planeaban tener gemelos, "Estoy muy contenta y muy agradecida con el grupo porque hicieron mi sueño realidad"

 
Julieta: buscada y concebida

Ni Montescos, ni Capuletos. Mariela y Pedro llegaron un día al consultorio de Génesis Unidad de Fertilidad y Reproducción, con la intención primordial de consolidar una familia. "En el 2003 más o menos yo dejé de cuidarme, pero ya habían pasado 6 u 8 meses y nada que quedaba en estado, entonces comencé a ser un poco más regular, pero aún no lograba quedar en estado, mi ginecóloga me hizo unas pruebas muy por encimita para determinar lo que pasaba, nada en detalle, y resultó que al parecer mi esposo tenía baja movilidad en su esperma.", cuenta Mariela, quien después de tener una noción básica del origen del problema, comenzó con su esposo la búsqueda de un especialista y fue a través de estos mismos testimonios que llegaron a Génesis Unidad de Fertilidad y Reproducción.

Una vez en Génesis, y realizados los exámenes a fondo, el Dr. Luis Burgos les planteó el tratamiento, y en el primer procedimiento de ICSI (Inyección Intracitoplasmática) Mariela quedó en estado. Pedro y Mariela aprovecharon al máximo las ventajas de Génesis, la pareja acudió a consulta psicológica que ofrece nuestro equipo no sólo durante el tratamiento, sino a lo largo del embarazo y con ella se prepararon para este nuevo reto de sus vidas.

 
Angélica y Norberto


El caso de Angélica y Norberto es más que una historia clínica, es un cuento de amor, de perseverancia, de ilusión y de mucha fe. Tenían más de 20 años de casados y 8 en tratamiento, cuando apreciaron el nacimiento de su primer bebé. Como casi todas las parejas de estos tiempos se cuidaron durante los dos primeros años de matrimonio, después, cuando ella vio que pasaba el tiempo y no quedaba embarazada por vías naturales comenzó a consultar a ginecólogos no especialistas sin obtener ningún resultado. Un día se decidió y sacó de la gaveta un teléfono que había anotado –años atrás- en un programa de Mayte Delgado y que, sin saber por qué, había conservado todo ese tiempo.

Era 1998 cuando acudieron a la primera cita con el Dr. Burgos quien, después de hacerle a ambos una evaluación completa, concluyó que el tratamiento que ameritaban era un ICSI. Lo intentaron en el 98 con resultados no positivos. En el 99 insistieron, esta vez junto a Luis Ignacio -hermano de Angélica- y su esposa Elena, quienes estaban en las mismas circunstancias. Para Luis y Elena el resultado fue positivo, no así para Norberto y Angélica pero, en lugar de desanimarse, esto les dio aliento para insistir en el tratamiento.

Con el apoyo del equipo de Génesis y la solidez de su relación, esta pareja superó obstáculos emocionales y económicos e insistieron y en 2001 se sometieron de nuevo a tratamiento para obtener los mismos resultados que en las veces anteriores. Ella, triste y todo como estaba por este resultado, sentía que, contrario a lo que mucha gente le decía, el problema no estaba en el equipo médico, porque había visto muchos resultados positivos. Ella tenía la certeza de que la incógnita iba a ser despejada por la vía más inesperada y así fue. En agosto de 2006, fueron a buscar los resultados de lo que consideraban era ya su último intento.

–Nos abrió la puerta el mismísimo Dr. Burgos quien –con cierta brusquedad y tratándome de usted, cosa muy extraña en él- me dijo: “Dígame ¿a qué vino usted para acá?”. Yo le respondí con el alma en un hilo: “A conocer el resultado de la prueba”.
-“Pues, usted no está embarazada, señora...” La pausa fue mortal para la angustiada pareja.
–Entonces cambió la cara, me abrazó y dijo: “¡Usted está embarazadísima!”.

 
Ana y Víctor

La primera vez que llamamos a Ana, no nos pudo atender al instante porque estaba vistiendo a sus bebés, dos hermosos varones que, para la fecha, habían cumplido el mes y medio. Años atrás, Ana estaba visitando a una amiga que había dado a luz, cuando de la nada salió el tema de la dificultad para concebir que tienen algunas parejas. Sin saber por qué, ya que ella y su esposo Víctor llevaban 3 años en consulta con otro médico, anotó el nombre de un equipo especializado en fertilidad del que las amigas hablaban con insistencia. Meses después recibieron una noticia terrible: su médico había muerto en un accidente. Para ellos fue devastador pues la relación afectiva y de confianza que habían establecido con él era real y sólida. Después vino la segunda certeza: si querían insistir en lograr el embarazo tenían que consultar otro equipo médico y comenzar –otra vez- a contar su historia, hacerse exámenes y realizarse pruebas.

Ana recordó que alguna vez había anotado un nombre, llamó y pidió una cita. Además del desconsuelo, tenían muchas dudas, sentían gran incertidumbre cuando llegaron al consultorio del Dr. Burgos. Todo debe haber influido en que la primera impresión no fuera del todo positiva para la pareja. La comparación fue inevitable: este consultorio era -en contraste con el anterior lleno de lujos y equipos modernísimos- de una sencillez y discreción tan notables que los llevó a pensar si sería confiable. “Confieso que vacilamos” -cuenta Ana- “Volvimos a casa con más dudas pero, después de analizarlo objetivamente, decidimos que era cosa de Dios que este doctor apareciera en nuestras vidas y decidimos darle toda nuestra confianza”.

El diagnóstico era irrefutable, ya lo sabían, su caso ameritaba un in vitro y aquí es donde esta historia se hace breve. En enero fueron a la primera cita y en febrero –después de someterse a los tratamientos correspondientes, la transferencia de óvulos y el implante- Víctor y Ana recibieron la noticia que tanto ansiaban escuchar: “Están embarazados”. Hoy, con sus bebés en brazos, agradecen haberle entregado su confianza y sus ilusiones a aquel equipo “tan humano, tan cerquita de uno siempre” que por su sencillez casi los espanta el primer día.

 
Jeanette y Juan Carlos

Ella presentaba antecedentes de apendicitis complicada con peritonitis cuando era adolescente. Al realizarle una histerosalpingografía (radiografía de las trompas) encontraron que la trompa del lado derecho estaba completamente obstruida mientras que la izquierda, aún cuando se veía permeable, estaba completamente adherida. Jeanette habló desde la cama, ya que estaba de reposo cuidando la barriga de ocho meses que alberga a sus dos ansiados bebés. Hay órdenes que se ignoran pero ésta la obedece con la mayor de las alegrías.

Cuando ella y Juan Carlos llegaron a Génesis llevaban tres años buscando un bebé sin resultados y sin esperanzas. No era el primer médico que consultaban, ni era la primera vez que se sometían al rosario de exámenes y pruebas que implica esta búsqueda. El Dr. Burgos fue muy sincero, el cuadro de ellos no era sencillo y, definitivamente, la única manera de que Jeanette quedara embarazada era por medio de una fertilización in vitro.

Para Jeanette no fue fácil aceptar que a pesar de ser tan joven era menopáusica y que la única posibilidad que tenía de quedar embarazada era recibiendo óvulos de otra mujer. “No es una decisión fácil. Cuando has tenido la ilusión de quedar embarazada naturalmente, esta no es una buena noticia” –confiesa emocionada- “pero, así como es de sincero, el Dr. Burgos ayuda mucho”. Inmediatamente comenzaron a recibir el apoyo de todo el equipo. Pero la vida sabe cómo compensar las adversidades. El primer intento fue doblemente exitoso, ya que Jeanette y Juan Carlos lograron cargar a sus dos bebés.

 
Roberto y May

“Para mi esposo y para mi todo comenzó hace cuatro años, cuando recién casados y decidimos ir por ese bebé, tan soñado desde hacia tanto tiempo, en especial por Roberto. Al poco tiempo, y al ver que no resultaba tan fácil, decidimos consultar a un especialista. En un principio parecía que el problema estaba uno de los dos, pero resulto ser de ambos. Iniciamos el tratamiento, con mucho afán por parte de mis esposo, y mucha calma de parte mía, quizás por miedo a la responsabilidad o siguiendo el consejo de muchas madres expertas, que dicen mientras mas pendiente estés, menos llega el bebé”.

“Luego de una cirugía de las trompas llegó un embarazo, que terminó en aborto a las cinco o seis semanas. A pesar de la tristeza, desde ese momento supe que sí quería tener un bebé, a pesar de todos mis dudas y temores. No tuvimos que esperar mucho tiempo por una nueva oportunidad, pues a los dos meses llegó. Ahora me encuentro en la décima semana de embarazo y el bebe ya es una persona completa, y además muy activo, tal como se ve en el ecosonograma. Creo que de mi experiencia he aprendido que las cosas que deseamos con verdadera fe siempre las podemos alcanzar, pero es importante hacer lo que nos corresponde y dejar a la voluntad de Dios lo que esta fuera de nuestro control. Hay que luchar por ese bebé, sin dejar de disfrutar de las otras cosas que son también importantes, como la relación de pareja o el trabajo, pues todo en el Universo tiene su tiempo preciso. Así como nosotros lo logramos, estoy segura que otras parejas también pueden hacer su sueño realidad”.

 
La historia de Celeste Bello…


“Llevaba cinco años intentando embarazarme. Eso fue fatal, médico tras médico. Tuve dos pérdidas en un año y no sabían decirme qué ocurría ni qué tenía. Sólo me decían que eso era normal en las primerizas. Incluso me practicaron varias inseminaciones con las que logré embarazarme dos veces, pero a los siete meses perdía al bebé. Tras la segunda pérdida decidí cambiar de médico. Mi comadre estaba en tratamiento con el doctor Burgos y me recomendó que fuera a su consulta. Acudí a Génesis en mayo de 1998”.

“Llevé todos los exámenes previos realizados por otros doctores. Sin embargo, el doctor Burgos me practicó nuevos exámenes y detectó la causa de las pérdidas. Recibí inductores para estimular la ovulación y en octubre de ese mismo año quedé embarazada. La espera de los resultados de la prueba de embarazo fue un suplicio. Fueron 15 días en los que me provocaba ir todos los días al laboratorio para obtener una respuesta inmediata. Pero esperé. Después de 5 años, 15 días son nada. Y estaba en estado. Con el doctor Burgos el proceso fue rápido, apenas en seis mese lo había logrado. Cuando me dieron la respuesta positiva, enseguida en Génesis se inició el seguimiento de mi embarazo”.

“Tuve a mi primer hijo gracias a ese tratamiento, y después de dar a luz, al poco tiempo quedé embarazada por segunda vez, sin ayuda. Actualmente, mi esposo y yo nos sentimos magníficamente, felices por tener una hermosa familia, imagínense, tuve a Gabriel, mi hijo mayor y al poco tiempo a la niña. El trato del doctor Burgos y del equipo que trabaja con él, la eficacia de sus tratamientos y la prontitud con la que empecé a ver resultados, son rasgos que distinguen a Génesis de otras unidades. Mi consejo para todas aquellas personas que están en la búsqueda de un bebé es que tengan fe y esperanza. No duden en buscar ayuda si la necesitan. Es importante que busquen un médico que les ofrezca confianza y calidad humana porque, lamentablemente, existen médicos que no saben explicar bien qué es lo que le ocurre al paciente, hablan con un lenguaje técnico, y en ocasiones se valen del problema para sacar provecho económico. En Génesis, encontré justamente eso: confianza y un trato humano”.

 
Testimonio de la familia Vielma-Díaz


“Un fin de semana fui a visitar a mi mamá y una amiga de ella me comentó que conocía Génesis y al doctor Burgos y me dio su teléfono. Al día siguiente, por casualidad, vi en un programa matutino de televisión (Dos pa’ las once, en Televen), una entrevista que le hicieron al doctor Luis Alberto Burgos. Pensé que esa era una señal y decidí llamarlo para asistir a la clínica. Tenía tres años y medio intentando concebir un bebé, y cuatro años de casada, pero en ese tiempo mi esposo y yo no pudimos logra materializar nuestro sueño. Luego de ponerme en contacto con el doctor Burgos, en los meses de agosto-septiembre del 2004, evaluaron mi cavidad endometrial y a los cuatro meses y medio (diciembre), después de aplicarme un tratamiento, ya estaba embarazada. Mi esposo y yo sentimos que al doctor Burgos nos lo mandó Dios”.

 
Testimonio de la Familia Galíndez García


“Estuvimos 6 años acudiendo a diferentes médicos, quizás a 10 o más especialistas, pero sin resultados. El camino fue tortuoso, complicado. Hoy afortunadamente lloramos de felicidad, pero antes lloramos de tristeza. Supimos de Génesis por un artículo de una revista, pero no habíamos tomado la decisión de venir. Recientemente vimos un anuncio y fue lo que nos animó. Mi esposa fue quien insistió en venir, y actualmente estamos felices con el rápido resultado, porque a sólo mes y medio después de nuestra primera consulta con el doctor Luis Alberto Burgos, mi esposa salió embarazada”.

“En Génesis nos dimos cuenta que todo es diferente a otros centros de fertilidad: el tratamiento, el apoyo emocional y hasta el trato humano de su equipo es distinto. Conversando comparamos, y concluimos que el proceso fue el más ajustado, y por eso el resultado fue rápido. Ya habíamos pasado por una inseminación fallida, por eso creíamos que nuevamente íbamos a hacer un sacrificio, pero nos atrevimos, nos llenamos de esperanza y el resultado ha sido positivo y eso nos tiene felices”.
“Llegamos al consultorio del doctor Burgos con exámenes realizados previamente en mano. El doctor efectuó un procedimiento por laparoscopia, e inmediatamente al mes, un viernes, recomendó hacer el examen de sangre en el Laboratorio Genes. La espera del resultado nos mantuvo ansiosos, pero también teníamos la intuición que el resultado era positivo. Ese fue el fin de semana más largo de nuestra vida, no dormimos, porque estábamos a la expectativa, incluso nos habíamos llevado el tratamiento a casa, en espera del período de (Yeisi). Nos llamaron el lunes y en efecto, el resultado del examen era positivo. Hoy en día nos sentimos alegres y apoyados y agradecemos al doctor Burgos por la manera cómo nos ha tratado y por ayudarnos a cumplir nuestro sueño de ser padres”.

 
Testimonio de la Familia Rodríguez


“El Dr. Gonzalo Pulido, nos refirió al Dr. Luis Burgos, especialista en infertilidad de la pareja y decidimos inmediatamente asistir a su consulta, no estando convencidos, porque no encontrábamos una causa lógica de lo que nos estaba sucediendo. Una vez practicado y analizados todos los exámenes, se encuentra la causa del problema e inmediatamente el doctor nos muestra una alternativa para embarazarnos, la cual consistía en la Técnica de Fertilización Asistida, denominada ICSI (Inyección Espermática Intracitoplasmática)”.

“Es el día 07 de julio de 2004 cuando se realiza el aspirado folicular y el 09 la transferencia de embriones. El momento crucial fue cuando nos muestran la impresión de los cinco embriones a transferir, comencé a llorar sin poder contenerme, era algo inexplicable, quizás emoción. Desde ese momento comenzó el reposo absoluto en cama por cinco días, según lo estipulado por el Dr. Burgos, pero en nuestro caso quisimos que fueran unos días más. El martes 20 en horas de la noche, presenté unas pequeñas manchas que nos preocupó e inmediatamente nos comunicamos con el Dr. Burgos vía telefónica e indicó reposo; además, recomendó que adelantáramos la prueba de embarazo un día. Esas noches fueron de angustia, emoción e incertidumbre, hasta que por fin llegó el gran día de realizar la prueba. Fui acompañada de mi madre, ya que mi esposo estaba de viaje de trabajo, en ese momento presentí que algo pasaba y no estaba segura de lo que era”.

“Luego el Dr. llamó a todo el personal de Génesis y por supuesto me dije: algo pasa. Entonces nos informan la buena noticia. Fue uno de los momentos más importantes de mi vida el saber que lo habíamos logrado. Gracias al Dr. Burgos, por su profesionalismo, apoyo y rapidez en la decisión referente a la técnica a aplicar, a la psicóloga por su apoyo emocional e incondicional y a todo el personal que los acompañan en esta grandiosa labor, por su cariño, amabilidad y respeto, que nos ayudó a realizar nuestro sueño de ser padres”.

 
Testimonio de la familia Páez Montero

“Muchas parejas como nosotros han buscado el apoyo de equipos especializados en Reproducción Humana, pero hasta ahora no han vivido la experiencia que les contaremos: Luego de dos años de constantes intentos Jacqueline no quedaba embarazada, por lo que decidimos buscar el apoyo necesario y consultar al mejor especialista. El Dr. Luis Burgos Briceño, con una sapiencia fuera de lo común fue analizando cada uno de los factores con una precisión propia de un relojero suizo hasta descubrir la causa: Endometriosis Avanzada, dicho de otra manera, células del útero que se mudaron a la cavidad abdominal, creando una verdadera peritonitis con cada menstruación produciendo un ambiente no adecuado que impedía la concepción”.

“Pronto descubrimos que el Dr. Burgos no estaba solo, estaba rodeado de un armonioso equipo de especialistas que suenan como una orquesta dirigida por un integracionista de valores. De allí nace una melodía que proporciona fe, persistencia, paciencia, fortaleza y el apoyo incondicional de un amigo sincero; notas indispensables para alcanzar el sueño de cada uno de nosotros: Poder tener a nuestros deseados hijos. Este excelente grupo de trabajo se apropió de la sentencia: “Todo equipo es tan fuerte, como lo es su eslabón más débil”. Jacqueline y yo somos testigos de que en Génesis solo hay eslabones fuertes, y es allí donde radica su éxito”.

“No nos cansamos de agradecerle a todo el equipo de Génesis no sólo por darnos su esfuerzo, ética y profesionalismo al poner todos sus conocimientos a nuestro servicio y hacer un trabajo impecable, sino también por ser nuestros nuevos amigos, quienes tienen motivos muy nobles para amar a nuestros hijos tanto como nosotros. El fin feliz de esta historia fue la llegada de Carlos Luis y Sarah Alejandra, de 38 semanas y 3 Kg. cada uno; que hoy alegran nuestro hogar y le dan propósito a nuestra existencia”.

“Deseamos de todo corazón que la experiencia de otras parejas sea tan enriquecedora y llena de bendiciones como la nuestra, para que muy pronto puedan contarla a otros y animarlos a seguir luchando para alcanzar sus sueños”.

Con cariño,
Pedro y Jacqueline

 
Agradecimiento Especial…


“Nosotros, Irama y Hernán somos una pareja que estuvimos intentando tener hijos de la manera natural, sin embargo pasaba el tiempo y no había resultados positivos, prácticamente había perdido las esperanzas, hasta que acudimos a Genesis: Unidad de Fertilidad y Reproducción, donde nos atendieron, evaluaron y nos indicaron los tipos de tratamientos existentes para nuestro caso. Es así como a Genesis, compuesto por el Dr. Luis Burgos y su valioso equipo de colaboradores, han logrado que nuestro sueño tan anhelado se haya hecho realidad, el de ser padres, es decir estamos embarazados dobles y felices. Estamos muy agradecidos a estas maravillosas personas por su apoyo, colaboración, compresion y su constancia es por ello que nos animamos a expresar nuestra experiencia y que así lleguen a esas parejas que aún no han podido ser padres, por causas desconocidas. No pierdan las esperanzas. Los invitamos a que acudan a esta unidad y se pongan en manos de este equipo de profesionales, en los que pueden confiar, y tenga la seguridad de que ellos buscaran las causa del problema e indicaran el tratamiento adecuado a su caso”.

 

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