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Endometrios que migran.- Dr. Luis Alberto Burgos

Por: Lic. Carmen Isabel Maracara

La endometriosis puede ser una pesadilla para muchas mujeres que la sufren, ya que según su nivel -si es leve, moderada o severa-, y el umbral del dolor personal, es capaz de limitar seriamente la vida cotidiana, por sentirse dolor agudo durante el ciclo menstrual, pero también en los días cercanos a este -antes y después-, en la zona pélvica, pero también en la lumbar, obstaculizando actividades cotidianas, además de ser una causa importante de infertilidad.

Según indican especialistas de la Biblioteca de Medicina de los Estados Unidos, en su portal www.nlm.nih.gov, “es un trastorno en la salud de las mujeres que ocurre cuando las células del revestimiento del útero (matriz) crecen en otras áreas del cuerpo. Esto puede llevar a que se presente dolor, sangrado irregular y problemas para quedar embarazada (infertilidad)”.

Se explica allí que, cada mes, los ovarios producen hormonas que le ordenan a las células del revestimiento del útero (matriz) hincharse y volverse más gruesas. El cuerpo elimina estas células extra del revestimiento uterino (endometrio) cuando se produce la menstruación.

“Si estas células, llamadas células endometriales, se implantan y crecen por fuera del útero, se presenta la endometriosis. Los tumores se denominan implantes de tejido endometrial. Las mujeres con endometriosis típicamente tienen implantes de tejido en los ovarios, el intestino, el recto, la vejiga y en el revestimiento del área pélvica. También pueden ocurrir en otras áreas del cuerpo”, precisan.

¿Y qué la causa?
A pesar de ser un problema relativamente común, explica el doctor Luis Alberto Burgos, médico ginecoobstetra, director de la Unidad de Ginecología, Fertilidad y Reproducción Génesis, ubicada en el Instituto Médico La Floresta, su etiología es desconocida. Pueden sufrirlo alrededor de 40% de la población femenina, “aunque sintomáticamente puede conseguirse en 30% de las mujeres y la sintomatología dependerá del umbral del dolor”.

“Para intentar explicar por qué este tejido aparece fuera del útero, existen alrededor de 15 teorías. Pero como sí sabemos que es hormono-dependiente, donde se encuentre se va a comportar como si estuviese dentro del útero; se estimulará por los estrógenos y puede convertirse en un endometrio secretor por efecto de la progesterona. Donde tal tejido esté, también sangrará, como sucede en la menstruación”.

Del dolor leve al intenso
En las mujeres que sufren endometriosis pélvica o que ha migrado a otros lugares, este tejido tiene altas concentraciones de prostaglandinas, y estas son las que le producirán contracciones y dolor. “Lo que le molesta durante la menstruación son contracciones uterinas, eso es lo que se llama dismenorrea”.

En una primera etapa, esta enfermedad puede controlarse con medicamentos llamados Aines -antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno o el paracetamol, por ejemplo, que suprimen esa acción, porque son analgésicos y también actúan como antiprostaglandínicos.

“Mientras se toma el medicamento, se produce un alivio”, indica el especialista. “Pero, ¿qué pasa? Esa endometriosis puede estar sembrada en toda la pelvis, y ocasionar adherencias, lo que produce dolor crónico, continuo, que se exacerba durante la menstruación, pero el resto del tiempo también está allí, sobre todo porque si el intestino grueso o el colon está adherido, duele cada vez que se mueve, o cuando se realiza ejercicio, se usan tacones, se suben o bajan escaleras. Esto ocasiona una disminución de la calidad de vida de la mujer”.

“Si se le pregunta a esta paciente cómo se siente en su relación sexual, si existe alguna molestia, tanto en la penetración como a nivel del vientre, nos comienza a mencionar que hay dolor y que esa molestia se mantiene post relación sexual, durante 24 o 36 horas más. Esa persona puede ir, poco a poco, evitando el encuentro amoroso porque deja de ser placentero, se transforma en doloroso en la parte post coital. Incluso puede sentir dolor en el momento de la relación, que es lo que se llama dispareunia profunda. Luego, esta misma paciente nos puede confesar que tiene salida de sangre, pero por vía rectal; eso en el caso de que existan focos de endometriosis en el colon descendente o recto, lo que se denomina disquesia”.

¿Tendrá este problema?
Se ha determinado que esta enfermedad puede tener un componente hereditario. Por eso, si tiene una madre, hermana o tía con endometriosis, debe estar atenta a sus síntomas. Los especialistas consideran también que una mujer tiene más probabilidad de presentarla si: tuvo su primera menstruación a una edad temprana, no procreó hijos, experimenta períodos menstruales que duran siete días o más o tiene un himen cerrado que bloquea el flujo menstrual durante el período.

Si sumado a esto, sufre menstruaciones dolorosas, dolor abdominal bajo, antes y durante la menstruación, calambres por una o dos semanas antes de la menstruación (estos pueden ser permanentes, sordos o muy intensos); molestias durante o después de la relación sexual; dolor con las deposiciones, pélvico o lumbago, consulte a su especialista, sobre todo si está en edad fértil y desea tener hijos, pues este problema puede impedir o hacer más difícil un embarazo.

Para determinar si sufre de este mal, los especialistas realizan examen pélvico, pruebas de sangre de marcadores tumorales, ecografía transvaginal y laparoscopia pélvica.

Bebés en puerta
Explica el doctor Burgos que la endometriosis puede causar infertilidad en algunas mujeres, aunque sea leve, “pues hay una cantidad de sustancias en el peritoneo, en la cavidad pélvica, por ejemplo interleuquinas y prostaglandinas que estarán elevadas y eso va a ocasionar que cuando la mujer ovule, el ovocito y el espermatozoide serán fagocitados, alterados e impedirán el transporte del ovocito y que este sea captado por la trompa uterina o también van a modificar la movilidad espermática. Crearán un ambiente inhóspito para el transporte de los gametos masculinos y femeninos, inclusive perturbarán la concepción y la fertilización. Esto puede pasar en una endometriosis mínima, donde no hay alteración anatómica”.

Donde sí la hay, en una endometriosis moderada a severa y existe síndrome adherencial pélvico severo, lo que implica que las trompas están adheridas u obstruidas, ellas no pueden cumplir su cometido de ir a captar los ovocitos producto de la ovulación, que están allí durante 48 a 72 horas en el bajo vientre, a nivel peritoneal, esperando que las trompas los succionen por capilaridad. La trompa tiene que atrapar al ovocito, pero si está adherida, unida, no puede cumplir su función”, añade el experto.

Prevención y control
Si existen antecedentes de esta enfermedad en la familia y adolescentes o mujeres jóvenes comienzan a sentir dolor en la zona pélvica, deben someterse a examen e iniciar un tratamiento cuando el problema está comenzando, lo que garantiza un mayor éxito en su control y ayuda a evitar que afecte la fertilidad a futuro, recomienda el médico.
“Entonces, ¿por qué hablamos de prevención? Lo primero que podemos hacer es evitar la ovulación. Si una muchacha tiene entre 15 y 18 años y comienza a tener dismenorrea severa, ella posiblemente, tiene casi entre 20 y 30% de posibilidades de sufrir endometriosis en un futuro. Si se le administran pastillas anticonceptivas, anovulatorios, puede evitarse el desarrollo de este problema”.

“Otro caso es que si sabemos que una señora, con endometriosis, puede tener su fertilidad alterada, lo ideal es que ella se embarace lo más pronto posible, antes de los 35 años  y construya su familia. Si por alguna circunstancia no quiere hacerlo todavía, modernamente a esas mujeres se les sugiere que se realicen una aspiración de ovocitos, los que se congelan, se vitrifican, y se guardan en un banco de óvulos para que cuando el día de mañana ella se quiera embarazar, pueda utilizarlos. Esto puede hacerse a partir de los 18 años”.

Cuando se administran anticonceptivos orales, estos ocasionan la suspensión de la ovulación y la paciente puede tener entonces una paralización leve o moderada de la endometriosis. No obstante, si es un caso más grave, precisa el experto, este tratamiento no será suficiente,” entonces pueden utilizarse los llamados análogos de la LHRH para producir una menopausia transitoria, farmacológica. De esta forma, se atrofian los focos de endometriosis, la enfermedad se detiene por completo”.

“Antiguamente, estos medicamentos se administraban solos, y producían efectos colaterales típicos de la menopausia como ostopenia, osteoporosis, resequedad vaginal, disminución del deseo sexual, etcétera, pero ahora se acompañan de fármacos especiales que van a contrarrestar esos problemas, de forma tal que esta paciente pueda tener una calidad de vida mejor. En este momento hay pacientes que tienen hasta dos y tres años con el uso del análogo que viene en ampollas mensuales o trimestrales”.

Causas mayores
Si con el apoyo farmacológico la dolencia no se supera, se tiene que recurrir a una combinación de medicamentos con intervenciones quirúrgicas no invasivas con laparoscopia que eliminen los focos de endometriosis y, en casos extremos, sobre todo cuando ya no se desean tener hijos, puede realizarse una histerectomía total.

“Si hay quistes de chocolate o endometriomas ováricos, o se está en presencia de adherencias, hay que recurrir al tratamiento quirúrgico. En ese caso, se aplica una cirugía, por laparoscopia, para extirpar, drenar esos endometriomas. Estos deben operarse cuando los quistes son pequeños, pues si no es así, pueden ocupar la totalidad del ovario y ocasionar su pérdida, algo serio si le sucede a una mujer que está en edad reproductiva y que no ha cumplido con su deseo de maternidad”.

“Pero cuando una mujer tiene una alteración de sus trompas, muchas veces la cirugía ya no puede ayudarla, por ejemplo, a lograr un embarazo. En este caso debe recurrirse a fertilización in vitro. Con una estimulación ovárica se producirá una superovulación controlada, y se obtendrán ovocitos, los que se extraen y, en el laboratorio de reproducción humana, se fertilizan con los espermatozoides de su pareja. Se crean embriones en el laboratorio y, posteriormente, se realiza una transferencia embrionaria para que logren la implantación dentro de la cavidad uterina”.

En algunos casos, cuando hay una endometriosis severa, el tratamiento radical que procede es una ooforectomía, una castración quirúrgica. “Siempre tratamos en lo posible de evitarla, pero muchas veces hay que hacerla y administrar terapia de reemplazo hormonal. Afortunadamente, hoy existen medicamentos estrogénicos que no van a estimular los focos ectópicos de endometrio que están en la pelvis”.

Si siente estos síntomas, acuda al especialista, pues el dolor pélvico excesivo no es normal y puede estar en presencia de una dolencia que influirá negativamente en su calidad de vida actual y a futuro.